quarta-feira, 18 de julho de 2012

Encuentros en el hospital - Primera parte

Jueves, 3 de Marzo, 111



Cuando abrió los ojos, se dio cuenta de que el mundo giraba más de lo normal. No supo donde se encontraba, rodeado por paredes grises y un fuerte olor a desinfectante, le dolía el pecho al respirar; pero respiraba por medio de… ¿una mascarilla? Se removió nervioso, un pinchazo en el brazo le hizo voltear la vista, tenía una vía que llegaba hasta una bolsa de  suero que se filtraba gota por gota a su sangre. Suero…vía…mascarilla…reparo, no había que ser un genio para darse cuenta – aun con lo mareado que se sentía- de que se encontraba en un hospital. ¡Joder! La aguja insertada en su brazo lo ponía nervioso, podía verla brillar a pesar de la cinta que la cubría, trato de sacársela.

_Yo que tu no haría eso.

Yuki levanto el rostro; cuando pudo enfocar su vista, noto una figura menuda, vestida de celeste claro, parada a unos cuantos metros de distancia, sostenía algo en los brazos,  se le acerco. Yuki no resistió la sensación de vértigo, todo parecía balancearse, hundió la cabeza mucho más en la almohada.

_Es lógico que estés desorientado, deberías cuidar mejor tu salud.- hablo una vez femenina, serena, suave, y tal vez demasiado seria.- le diste un gran susto a tu amigo.

Una luz fue a chocar directo a sus pupilas sin que la pudiera evitar, luego  fue remplazada por unos ojos oscuros, algo apagados,  un ceño levemente fruncido.

_ ¿Quieres que les avise a tus hermanos?

La necesidad de responder esa pregunta hizo que sus neuronas se despabilaran y empezaran a trabajar  otra vez; no, no quería que avisaran a sus hermanos, no quería que avisaran a nadie, no quería estar en un hospital, los aborrecía.

 La mirada oscura y seria no se apartaba, conocía ese semblante tan poco expresivo (aunque según podía recordar, no siempre fue así) ¡Sí! ahora recordaba… Negó con la cabeza, trato de quitarse la mascarilla.

_Mitsuki.- murmuro en su esfuerzo. Ella tomo su mano con delicadeza para evitar que cumpliera con su objetivo.

_Llegaste al hospital con neumonía.  ¿Tienes por hobby ahora ahogarte en la llovizna de Seattle?

Yuki volvió a negar.

Mitsuki lo observo un momento antes de continuar.

_Tienes suerte de que tú amigo te haya traído antes de que tu cuadro se complicara. Y de que estuviera de guardia, así nos evitamos el asunto de avisar a los familiares y preocupar a Evan o a Mei.

Mitsuki soltó su mano, arreglo sus sabanas y se puso a revisar los papeles de la carpeta que llevaba con ella. Aunque su tono de voz había sido monocorde y no vario en ningún momento, Yuki tuvo la certeza de que su prima lo estaba regañando. Había sido bueno contar son un familiar cerca,  no pensó ponerse tan mal, pero así se evitaba llamar a…

_Tu amigo me dijo que tu no querías, pero llame a Luke, debe de estar en camino. En un momento viene el medico encargado a revisarte, con suerte en unos días habrás superado la crisis.

Sin volver a mirarlo, Mitsuki dejo la carpeta en su lugar a los pies de la cama y salió de la habitación. Yuki la observo irse medio shockeado…

Luke, estaba en camino…

Maldición… ¿ahora que le iba a decir?

quinta-feira, 14 de junho de 2012

paréntesis: los recuerdos escritos en papel

Cuando Tomo se puso a ordenar su notas de arquitectura de cuando estudió en Japón, una hoja suelta se deslizó por el piso, en la cual decía lo siguiente:


Año nuevo, no sé cómo seguí a Yuki a pasar el año nuevo con su familia. Ellos son muy extraños, muy fríos, y con una aura muy oscura. Su abuelo se la pasó despreciándome, todo lo que hacía, todo lo que era… No me importa, no es con él con quien pienso pasar el resto de mi vida! Espero haberlo impresionado al menos. Esas palabras se me salieron sin pensar “seré un tonto pero así amo a Yuki”, no es que necesite pensar mucho para hablar con esa gente. En fin! No aguanté más ese lugar, además siento que hice lo que tenía que hacer, y vine a Tokio, solo.

Ya pasaron varios días y hoy estamos 14 de febrero!! No tenía intención de hacer nada, pero… todos se han puesto de acuerdo para restregarme en la cara que tienen con quién pasarla, hasta mi pequeño hermano Kazu tiene una cita con su noviecita! No quería pasármela todo el día de brazos cruzados, mejor es hacer algo. Mi mejor opción es hacer una comida difícil de hacer, que me tome todo el día, ya que lastimosamente hoy es sábado!  Así que fui de compras, aunque soportando tantas demostraciones de afecto. Comencé a las 10 de la mañana, tenía que preparar el pato, el relleno, había decidido no comprar nada hecho, total, así estaría más distraído haciéndolo. Para las 4 de la tarde estaba haciendo el postre, una torta de 3 pisos, por qué haría tanto? No importa quería demorar lo más posible. A las 7 de la noche estaba todo listo, estaba tan ocupado que ni me había percatado que no había comido. Cuando terminé de poner la mesa y de abrir una botella de vino, me di cuenta que inconscientemente había hecho una cena romántica… el escenario patético que había creado me hizo quedar inmóvil por varios minutos, estaba solo, por que incluso puse dos platos, dos cubiertos, dos copas…. No comí nada ese día.

Yuki regresó!!! Esto recién lo puedo escribir cuando él duerme!! 

quinta-feira, 19 de janeiro de 2012

La reunión en casa de Deen

5 de marzo, sábado

Los días pasaron lentos.

Llegado el sábado Tomo se sentía bastante cansado, ya que para mantener ocupada su mente se sumergió en el trabajo, con amanecidas y hasta un día durmió en la oficina.

Era el día en que Deen le contaría a su familia sobre su relación, aunque conforme se acercaban las horas dudó si sería bueno que eso acontezca, de todas maneras él ya no se sentía tan ilusionado cómo antes… por qué será eso?

Ya en la noche, Tomo se encontraba en la casa de Deen y volvió a ocupar su mente preparando suculentos potajes de comida internacional al estilo buffet y su especialidad de tartaletas de fresa para el postre. Aunque no sabía cuantas personas vendrían

Mis padres fallecieron en un accidente de auto cuando tenía 5 años y mi tía Hilary me cuidó desde entonces. En su casa conviví también con mis tres primos, a los que estimo mucho y somos grandes amigos. Seguro que ellos vendrán! Ninguno tiene idea de lo que comentaré hoy, pero son mi familia y sé que no me verán raro… bueno, eso espero. También está mi prima Caroline, hija de la hermana mayor de mi madre, y su esposo… su esposo, mi tío es jefe de Tomo, no creo que sea buena idea invitarle! Aunque ellos también cuidaron de mí un tiempo, le pasé la voz a Carol pero espero haya entendido de venir sola con su mamá.

Después de visitar a mi hija al hospital regresé a casa, serían casi las 7pm, me di un baño, me alisté y me dio mucha satisfacción –aunque pena por no ayudar- ver a Tomo cocinando con esmero. Estaba tan concentrado que ni se percató que ya había llegado a casa, no quise molestarlo.

Cuando bajé ya eran las 8pm, quienes llegaron primero fueron mis primas Jennifer y Cristina junto con su mamá Hilary, seguro que Richard llegaría más tarde, fue grato vernos, aunque siempre mantenemos contacto. Tomo no salió, prefirió presentarse cuando todos estén y yo utilice “las palabras correctas” para dirigirme hacia él. Ya serían casi las 9pm y Richard llegó con Carol y mi tía Angie. Ya era el momento de hablar.

Uno prepara el momento adecuado, con las personas adecuadas, con las palabras adecuadas para dar una noticia, uno los prepara, pero… no siempre sucede como queremos

Me paré con una copa en la mano y decidí dar un brindis por el que había hecho la comida, acompañado de un discurso más emotivo de lo que él había hecho por mí en todo ese tiempo que lo conozco, como darme cuenta de la infidelidad de mi esposa, superar la soledad, superar la enfermedad de mi hija, entre otras cosas: “Tomo, mi pareja” lo presenté, y él no podía estar más que radiante esa noche. Observé los rostros de mis familiares que se pusieron pálidos por un segundo, luego cambiaron a sonrisas y comprensión, acompañados de frases como “con tal de que estas feliz”, “se ven bien”, “la comida está excelente”, me gustó ver eso.

Solo que cuando volví a dar otro vistazo en el rostro de mis familiares, no esperaba en mi casa la presencia de otra persona: mi tío Mark, jefe de Tomo, aún más asombrado. Yo y Tomo quedamos a la expectativa de lo que haría, pero no hizo mucho, solo se fue bastante molesto. Mis primos alarmados, especialmente Carol, trataron de calmarnos un poco, pero en el fondo nosotros lo conocemos y sabemos que es bastante conservador. Temía por lo que esperaba a Tomo, esperaba que salga perjudicado, a pesar de que mi tía Angie me susurró que hablaría con él…

Al día siguiente mi tía me llamó que hizo todo lo posible por conversar con mi tío Mark, pero que le había dicho que estaba bastante decepcionado de mí, pero también que se sentía culpable porque él ‘trajo a ese japonés a que yo le diera clases de ingles’. También me cuidó y sé que siente que soy como el hijo que nunca tuvo, tal vez tenga sentimientos encontrados.

Aún no sé que le esperá a Tomo, al menos no le he comentado nada de cómo es él y le he tratado de calmar un poco, para que llegado el lunes las cosas se pasen bien. Buena suerte mi amor…

quinta-feira, 12 de janeiro de 2012

Enfermo

2 de marzo, 10:30 p.m.



Yuki sentía desvariar por la fiebre, la fina llovizna que cubría Seattle hacia que fuera más difícil enfocar la vista… ¿enfocarla en qué? En realidad en nada, las nubes no tenían forma por estar perdidas en esa masa gris que era el cielo…o estaban muy juntas todas, como Tomo y él hacia tan solo unas horas antes…tan cerca…y sus labios…Definitivamente estaba desvariando y muy mal, ya no tenía ni fuerzas para molestarse consigo mismo, lo único que quería era refugiarse en su tibia cama en lugar de estar en sentado en esa dura banca, perdido en algún punto indefinido de la ciudad.





Ojala que sirvieran las pocas referencias que pudo dar a su posible salvador…tenia tanto sueño y le costaba un poco –tal vez bastante- respirar, tiritaba.





No estaba seguro de cuánto tiempo había pasado cuando un auto hibrido se estaciono frente suyo. No pudo reconocer a la persona que lo tomaba por el hombro y lo zarandeaba para despertarlo, era tan difícil tratar de mantener los ojos abiertos, tan difícil.





*-*-*-*-*





Una voz difusa le llego antes que cualquier imagen, lleno la oscuridad que lo rodeaba con un ruido perturbador, sentía una fuerte sensación de vértigo, le faltaba el aire; la voz distorsionada, incesante, no lo dejaba caer de nuevo en la inconsciencia, lo movían, se movía, no estaba seguro. Abrió un poco los ojos, por reflejo más que por convicción, la luz lo lastimaba.



_ ¡Yuki, vamos reacciona! ¡Tengo que llevarte al hospital…!



¿Hospital? No quería ir a ningún hospital, solo a casa…



_ ¿Quieres que llame a Luke?



¡Luke!...La sola mención de su nombre le hizo reaccionar hasta donde la sensación de asfixia le permitió.



_ ¡No!



_Yuki te encuentras mal, tengo que avisarle a alguien.



Yuki enfoco la vista, estaba en alguna clase de auto, a su lado un hombre de cabello castaño y anteojos manejaba preocupado, intercalando su mirada del camino hacia su direccion. Los ojos castaños del sujeto se cruzaron con los suyos…



_ ¿Scott?- ¡claro!, había llamado a Scott, su único amigo en Seattle, la única persona que podía sacarlo de todo ese embrollo.



_Si Yuki, soy yo.- un leve matiz de angustia se dejo oír en la voz de Scott.- tienes mucha fiebre y no me gusta la manera en que respiras… ¿qué te paso?



_Quiero ir a casa…



_ ¿Quieres que llame a Luke?



_ ¡No!



Scott lo miro extrañado por la reacción de Yuki, suspiro.



_Tienes que ver a un medico…



Yuki iba a negarse, pero un fuerte exceso de tos se lo impidió. ¡Cielos! Sentía el pecho estallar.



_Pero no llames a Luke…



Scott se contuvo de añadir algo más, asintió mientras aceleraba el auto, en el asiento del copiloto Yuki se ahogaba con una inclemente tos.